martes, 17 de agosto de 2010

La espera.

Frente a nosostros se encuentras varias fotografias en blanco y negro de diferentes estilos, épocas, situaciones, etc. Nos llamó la atencion la más reciente de todas aquellas fotos: la de un grupo de personas, sentadas en torno a una fogata que hace de asador imprivsado. 
El lugar es árido y se ve en segundo plano a mucha gente. La mirada distraída de los personajes de la fotografia nos lleva directamente a una terrible situación: La espera de los familiares de 33 mineros que se encuentran atrpados en el yacimiento San José.
Y sin más elegimos este como el siguiente desafío.
Lo mágico del teatro es que podemos mezclar. Mezclar nuestras ideas con la realidad, crear algo maravilloso y darle un enfoque particular a algo que ha pasado inadvertido. Y aquí aparece el protagonista del último tiempo: El Tiempo.

¿Cómo es qué el la manera en que se usa el tiempo en escena puede cambiar completamente una dramaturgia?
Logicamente el factor tiempo  es fundamental en nuestro trabajo, pues lo fmailiares de estos mineros se pasan los dias esperando, hasta hoy, 12 días después del accidente. doce días en los que no se han movido de su guardia. doce dias en los cuales se ha ido acumulando la angustia la desesperanza, la fortaleza, las proyecciones.
El tiempo para estas personas se ha hehco insoportable, y si lo contrastamos con el hecho de hacer una tarea a última hora, o ir atrasados a clase. Se entiende claramente como el tiempo está DETERMINADO por el contexto.

Lo bonito de esta pega ( el actuar) es que debemos mas que cualquier otro defender nuestro trabajo. Me gustaría poder expresar mañana en la meustrade este ejercicio una pequeña parte, de todo lo que sienten estas personas, hacerlo en serio, como una forma de estar con ellos y apoyarlos. Tal vez si las personas supieramos como es estar en el lugar de otro, el teatro no tendría mucho sentido.

Adjunto un reportaje sobre los mineros y ss familias si les interesa informarse:
http://papeldigital.info/ltrep/

NO pierdan la esperanza!


Bea Conteras

No hay comentarios:

Publicar un comentario